jueves, 2 de febrero de 2006

Las firmas y el referéndum

Lo siento señor Rajoy. No voy a firmar su petición para que haya un refedéndum. Desde que tengo derecho a voto su partido siempre ha recibido mi apoyo. Pero no es un apoyo para siempre, no soy sectario, puedo dejar de votarles sin ningún problema. No soy un andaluz de izquierdas, no soy capaz de tragarme cualquier cosa y seguir votándoles como si no pasara nada.

Me parece muy bien su iniciativa, de hecho cuentan con todo mi apoyo, es lo más sensato. El Estatuto de Cataluña es una barbaridad ya que afecta al resto del país, como ya expliqué. Si fuera sólo para Cataluña, me parecería muy bien que ellos decidieran lo que así vieran conveniente. Yo incluso no tendría ningún problema en darles la independencia si así lo desean los catalanes en una inmensa mayoría. Pero una independencia con todas las consecuencias, que habría que negociar. Quizás dedique un futuro artículo a este tema, y es que no se puede forzar a nadie a estar donde no quiere estar. Pero eso es otra historia...

Que sí, don Mariano, que ha hecho usted bien. Pero espero que consigan más de un millón de firmas. O dos millones. Sólo afiliados al PP hay más de 700.000. Así que ya les vale. Dicen que llevan medio millón, perfecto.

Pero yo no pertenezco a ningún partido. No me gustan los partidos por dentro. Puedo simpatizar más o menos con algunas ideas, pero ya está. Y, sinceramente, no puede usted pedirme una firma. Usted no es consecuente. No puede mantener al señor Piqué y a su segundo como dirigentes en Cataluña. No pueden ustedes haber gobernado todo este tiempo en Galicia e ir por el mismo camino que los nacionalistas. No pueden ustedes gobernar holgadamente en la Comunidad Valenciana y fabricar la ocurrencia del nuevo Estatuto para allá. Y lo mismo con el idioma. ¿Es verdad que no se pueden estudiar todas las asignaturas en español en Valencia? ¿Y en Baleares? ¿Allí también tienen mayoría absoluta, no? Y qué hace el señor Arenas aquí en Andalucía también con la leche de nuestro estatuto. No señor, eso es sólo un problema de los políticos. La inmensa mayoría de la gente no demanda tal cuestión. Dedíquense ustedes a gobernar y a solucionar los problemas. La seguridad, mantener la legalidad, aumentar la libertad, bajar los impuestos, ayudar a los que (verdaderamente) lo necesitan. Y punto. Y déjense de chorradas.

Dejen ustedes elegir. Colegios donde todo se explique en la lengua regional, menos el español en la lengua común, y lo mismo pero al revés. ¿No son ustedes liberales?

El problema es que una vez iniciada la carrera, el ansia de poder de toda esta clase política regional, bastante mediocre en líneas generales, no conoce límites. Como ya dije, a este negocio terminaría apuntándose hasta La Rioja.

Y por todo eso no puede ser. Ustedes no pueden tener mi apoyo esta vez. Lo siento, pero tienen que aclararse.

1 comentario:

Señor Pato dijo...

El día menos pensado me pongo a recoger firmas para la independencia del Emirato de Villaviciosa, con un par, y me quedo tan pancho...

(Dice mi madre que el otro día vio a los que estaban recogiendo firmas en una calle céntrica del susodicho Emirato, y que los pobres estaban muertos de aburrimiento. Y eso que aquí el PP saca mayoría absoluta.)